sábado, 6 de abril de 2013

San Andrés – Conservar el pasado y reaprender a caminar.

San Andrés – Conservar el pasado y reaprender a caminar.

La estrecha de San Andrés, Cordonería, Pontejos, entorno Pza. San Agustín y otras muchas zonas del Pepri, forman parte de esa trama urbana, cuya estrechez es hoy día una “debilidad” heredada de nuestros antepasados, y que debemos saber convertir en oportunidad.
Nosotros desgraciadamente dejaremos otras debilidades, en forma de urbanismo desaforado (que espero que dentro de 100 años, no sea recogido por los Pepri de nuestras generaciones futuras).
Esas debilidades de la trama actual, aun formando parte de herencia de buen legado, también ponen en evidencia que ahora no vivimos como hace 200 años. No tenían coches, camiones, buses urbanos o escolares, en tal caso carros que subían y bajaban de las tierras de labranza de Monte Alto al igual que venían del vecino Concello de Oza, cargados de frutas, verduras o proteína animal, abasteciendo los barcos que partían para allén de los mares.

Queremos lógicamente conservar gran parte de la malla que han ido tejiendo nuestros antepasados cuando fueron planificando la ciudad, después de haber realineado calles, generalizado las galerías sabiendo poner en valor el oficio de los carpinteros navales por el hierro destronados (Riego de Agua 33-1ª Galerías-Maestro G. Vitini), han reubicado iglesias como la de San Jorge para construir el Teatro Nuevo (hoy de Rosalía de Castro), rellenado La Marina ganando espacio al mar, construido el Obelisco por suscripción popular, abierto A Coruña a la mar y ahora en proceso de desplazar graneles a Langosteira está, y todo por mejorar la ciudad.
Ello conlleva también que ahora sepamos adaptar nuestra forma de vida a esas calles que queremos conservar.

Por mucha Arquitectura e Ingeniería a gran escala que se haga; “Todo nun saco non colle” y podemos añadir: “ e A Coruña un fondo de saco é”.
La visión integral era necesaria y el punto de inflexión ha llegado.
Al igual que en nuestro Parrote, Ciudad Vieja y en otros cientos o miles de cascos históricos Europeos, en dónde se hermanan siglos pasados y presentes, fusionando las almas verticales y horizontales de los edificios y calles, que nos dicen “tú estás de paso, yo quedaré”; lo mismo debe interpretarse ya en San Andés, con visión de conjunto, dándole al plano horizontal lo que merece la memoria de aquellos que han creado la ciudad.
Por lo tanto, si queremos conservar nuestros edificios y anchos de calles, debemos recuperar su esencia, ponderar la escala de uso con punto de vista global; el Siglo XXI debe demostrar muchas cosas y una de ellas es que el Occidental es capaz de reaprender a caminar. Porque reaprender a caminar esos 5 ó 10 minutos sobre suelos centenarios es lo más racional.
(José CR)

Cordonería - 1878
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu comentario: